Exposición sobre Violeta Parra se lleva a cabo en Centro Cultural Palacio La Moneda

Imagen: ccplm.cl
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Como no reconocer el nombre de Violeta Parra dentro del circuito musical y artístico chileno. Sin ir más lejos, el año pasado se estreno una película bajo el nombre de la cantautora y folclorista: Violeta se fue a los cielos, con mucho éxito en Chile.

 Ahora, es el turno de las artes plásticas de rendir homenaje a la mujer o una de las mujeres más destacadas dentro del ámbito cultural chileno, con la exposición Violeta, viaje al interior que se exhibe por estos días y hasta el 23 de marzo de 2013 en Centro Cultural Palacio La Moneda.

 La muestra, permite al público conocer parte de la biografía de Violeta relacionando cada obra con sus relatos en verso que cuentan sobre su vida desde la infancia, pasando por su migración a la ciudad y terminando con uno de los episodios más dramáticos en su vida, la muerte de su pequeña hija Rosita Clara.

 En la exposición, el espectador podrá ver 14 óleos, 5 piezas en papel maché y 5 arpilleras, que reflejan parte de la vida de la artista. Tapices bordados, sus obras en papel maché, su trabajo en cerámica, todas expresiones propias del arte popular que se transmiten de generación en generación y que en esta muestra reflejan la vida y obra de cantautora.

Como es de esperar, Violeta, viaje al interior, tendrá el mismo éxito que tuvo su antecesora Violeta, canto del alma, que ya fue vista por 54.300 personas entre diciembre de 2011 y julio de 2012. Es por eso, que Centro Cultural Palacio La Moneda, como una forma de acercar más al público al nombre de esta gran mujer, además de las obras, incluye en su exposición pantallas interactivas y elementos audiovisuales con la figura de Violeta Parra.

Por mi parte, admiro el trabajo y el legado que Violeta Parra dejó, así como el de muchos artistas no solo chilenos sino que también de otros países, pero me pregunto ¿Habrá tenido Violeta Parra tanto reconocimiento en vida como lo tiene hoy, ya fallecida? Hay que recordar que la folclorista en sus años de vida sufrió de la ingratitud pública, lo que sumado a una decepción amorosa, la llevó a un profundo período de depresión poniendo fin a su vida.

Como comentario general, no solo basado en el nombre de Violeta ¿Es el destino de algunos artistas ser reconocidos y bien avaluados una vez muertos, mientras en vida no tienen el reconocimiento que se merecen y viviendo un día a día difícil y tormentoso? ¿Es justo que otros lucren (palabra muy usada este último tiempo) con el nombre de artistas que ya no están en vida? ¿Es el negocio del arte que mueve los hilos para que sea de esta forma?

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